martes, 31 de mayo de 2011

Votos electorales y parlamentarios, también.

Nosolomérida
El PP consiguió 307.558 votos electorales de los extremeños en las recientes elecciones autonómicas y 32 votos parlamentarios. Le faltaron 25.204 votos electorales para alcanzar la mayoría absoluta (incluso asignándole todos los votos blancos a su formación, seguirían faltándole 15.808 votos) y un voto parlamentario para alcanzar la mayoría absoluta de los 65 que conforman la Asamblea de Extremadura.

El Estatuto de Autonomía de Extremadura recoge en su artículo vigésimo quinto que el Presidente de la Asamblea propondrá un candidato a la Presidencia de entre los que le sean presentados, quién presentará su programa al Pleno de la Asamblea para ser debatido y proceder a la votación de investidura, en la que será proclamado Presidente si obtiene la mayoría absoluta. Caso de no obtenerla, se procederá a una nueva votación cuarenta y ocho horas después de la primera en la que se requerirá mayoría simple. El procedimiento podrá repetirse, con los mismos o diferentes candidatos, cuantas veces lo considere oportuno el Presidente de la Asamblea.

Teniendo en cuenta los resultados y el procedimiento que establece el Estatuto, José Antonio Monago (candidato que más votos electorales ha conseguido) debe presentar al Pleno de la Asamblea su programa y recoger los votos parlamentarios que los 65 diputados le concedan: bien de mayoría absoluta, bien de mayoría simple. Mientras tanto, debe reforzar el sistema parlamentario y evitar cualquier equívoco sobre la legitimidad de las mayorías alcanzadas con votos parlamentarios. No debe olvidar que 2009 fueron los votos parlamentarios de su partido los que hicieron lehendakari a Patxi López en lugar de Juan José Ibarretxe (cuyo partido había obtenido más votos electorales), y que en Calamonte los votos electorales mayoritarios fueron en 2007 del PSOE, pero los otros votos (PP+IU) situaron al popular Salvador Álvarez de alcalde. Nadie atizó ni atiza llama alguna de no reconocer al lehendakari Patxi o al alcalde Salvador por serlo con los votos parlamentarios. Saber ganar con votos electorales es importante, saber perder por votos parlamentarios es imprescindible en democracia. Sentirse presidente es importante, serlo es otra cosa; y merecerlo en el futuro pasa por obligar a los propios a reconocer a quién lo sea a todos los efectos. Solo nos faltaba que alcaldes populares acaten al nuevo presidente de la Junta por el batasuno ”imperativo legal, mientras el aspirante a Presidente mira para otro lado

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